domingo, 31 de mayo de 2009

Distinta

Para Retos Ilustrados: Tabla nº6: Personas indeseables/Compañeros de clase [500 palabras]
Título: Distinta.
Fandom: Original.
Género: Drama (últimamente hago demasiado drama, debo de estar quedando como una amargada...)


Distinta


El reloj marca las seis y media cuando llegas a casa después de clases. Sabes que no hay nadie en casa, pues tus padres están trabajando. Dejas la mochila tirada en una esquina del salón y te echas cansada sobre el sofá. Te descalzas y mientras coges el mando de la televisión estiras y encoges repetidas veces los dedos de los pies, intentando aliviar un poco el dolor.

Pasas los canales buscando algo interesante que ver, al tiempo que abres el paquete de galletas que te has comprado de camino a casa. Le das un mordisco a la primera y te paras en un canal; un desfile de moda. Chicas altas, de cuerpo esbelto, vestidas con ropas juveniles pero elegantes que se adaptan perfectamente a sus cuerpos haciéndolas parecer prácticamente perfectas. Recorren resueltas la pasarela, con caminar seguro y gesto decidido. En el público las mujeres las ven como un modelo a seguir, mientras que los hombres no pueden esconder el deseo que despiertan en ellos.

Cuanto las envidias.

Te levantas y te colocas delante del espejo, mientras le lanzas una mirada de odio a la apenas una adolescente del reflejo. Maldices todo en ella, sus horribles pecas, los molestos granos que empiezan a salirle por la cara y en la parte superior de los brazos, sus pechos pequeños y esa incipiente barriga que según tu madre es debido a que te estás desarrollando. ¿Desarrollando? ¡Bah! Menuda forma más suave de decir que estás gorda. Porque no es más que eso, eres gorda, fea y aun por encima estás llena de pecas y granos. No hace falta que tu madre se moleste en disimularlo, en tu clase ya se encargan de recordártelo día a día.

La mayoría de tus compañeros se ríen de ti. Lo sabes. Los oyes murmurar por los pasillos cuando caminas hacia la próxima aula, o en clases cuando el profesor te manda salir a la pizarra, o en las horas de gimnasia, etc. Ellos creen que no te enteras, idiotas. Ni que fueras tonta como para no darte cuenta de que siempre están hablando de ti a tus espaldas…

Después están los casos como ella. No se dedican a criticarte por detrás como hacen los demás, no. Eso no es lo suficientemente satisfactorio para su ego. Por lo contrario, ella prefiere insultarte a la cara, humillándote públicamente. En clases, en el recreo, incluso cuando coincidís en el baño, siempre encuentra las palabras idóneas para conseguir que todos se rían de ti. Porque claro, nadie se atreve a contradecir a la señorita perfecta.


Vuelves a mirar hacia la pantalla, donde las modelos siguen exponiendo los vestidos de a saber qué diseñador. ¿Tan malo es no ser perfecta? ¿Tan malo es ser diferente? No, diferente no. Estás segura que mujeres como esas solo las encuentras en las pasarelas y las televisiones. Porque aunque las chicas como ella lo crean, tampoco son perfectas, y no tienen el derecho de maltratar a otros por no ser lo que ellas quieren.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

No me gusta naaada el resultado, pero nada de nada, no me salio como yo lo había pensado. Pero bueno, que se le va a hacer...

¿Comentarios? :3

1 comentarios:

Morrigan dijo...

No te ha quedado malo, la verdad es que no parece un original sino que una reflexión acerca del autoestima y la perfección.

Besos preciosa, el relato está perfecto XD

Distinta

Para Retos Ilustrados: Tabla nº6: Personas indeseables/Compañeros de clase [500 palabras]
Título: Distinta.
Fandom: Original.
Género: Drama (últimamente hago demasiado drama, debo de estar quedando como una amargada...)


Distinta


El reloj marca las seis y media cuando llegas a casa después de clases. Sabes que no hay nadie en casa, pues tus padres están trabajando. Dejas la mochila tirada en una esquina del salón y te echas cansada sobre el sofá. Te descalzas y mientras coges el mando de la televisión estiras y encoges repetidas veces los dedos de los pies, intentando aliviar un poco el dolor.

Pasas los canales buscando algo interesante que ver, al tiempo que abres el paquete de galletas que te has comprado de camino a casa. Le das un mordisco a la primera y te paras en un canal; un desfile de moda. Chicas altas, de cuerpo esbelto, vestidas con ropas juveniles pero elegantes que se adaptan perfectamente a sus cuerpos haciéndolas parecer prácticamente perfectas. Recorren resueltas la pasarela, con caminar seguro y gesto decidido. En el público las mujeres las ven como un modelo a seguir, mientras que los hombres no pueden esconder el deseo que despiertan en ellos.

Cuanto las envidias.

Te levantas y te colocas delante del espejo, mientras le lanzas una mirada de odio a la apenas una adolescente del reflejo. Maldices todo en ella, sus horribles pecas, los molestos granos que empiezan a salirle por la cara y en la parte superior de los brazos, sus pechos pequeños y esa incipiente barriga que según tu madre es debido a que te estás desarrollando. ¿Desarrollando? ¡Bah! Menuda forma más suave de decir que estás gorda. Porque no es más que eso, eres gorda, fea y aun por encima estás llena de pecas y granos. No hace falta que tu madre se moleste en disimularlo, en tu clase ya se encargan de recordártelo día a día.

La mayoría de tus compañeros se ríen de ti. Lo sabes. Los oyes murmurar por los pasillos cuando caminas hacia la próxima aula, o en clases cuando el profesor te manda salir a la pizarra, o en las horas de gimnasia, etc. Ellos creen que no te enteras, idiotas. Ni que fueras tonta como para no darte cuenta de que siempre están hablando de ti a tus espaldas…

Después están los casos como ella. No se dedican a criticarte por detrás como hacen los demás, no. Eso no es lo suficientemente satisfactorio para su ego. Por lo contrario, ella prefiere insultarte a la cara, humillándote públicamente. En clases, en el recreo, incluso cuando coincidís en el baño, siempre encuentra las palabras idóneas para conseguir que todos se rían de ti. Porque claro, nadie se atreve a contradecir a la señorita perfecta.


Vuelves a mirar hacia la pantalla, donde las modelos siguen exponiendo los vestidos de a saber qué diseñador. ¿Tan malo es no ser perfecta? ¿Tan malo es ser diferente? No, diferente no. Estás segura que mujeres como esas solo las encuentras en las pasarelas y las televisiones. Porque aunque las chicas como ella lo crean, tampoco son perfectas, y no tienen el derecho de maltratar a otros por no ser lo que ellas quieren.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

No me gusta naaada el resultado, pero nada de nada, no me salio como yo lo había pensado. Pero bueno, que se le va a hacer...

¿Comentarios? :3

1 comentarios:

Morrigan dijo...

No te ha quedado malo, la verdad es que no parece un original sino que una reflexión acerca del autoestima y la perfección.

Besos preciosa, el relato está perfecto XD